Aún son pequeñitas las cebolletas (a la izquierda) para el transplante, pero ya se ve algo. Se nota que la primavera está comenzando y parece como si todas las plantas del macetohuerto estuviesen recobrando vida. ¡Se acabó el letargo! Y ya estoy impaciente por ver si este año conseguiré mejores resultados que la temporada pasada, al fin y al cabo comencé en mayo así que tampoco es tanto tiempo.
Animada por la temperatura y el buen tiempo he sembrado lechugas y puerros, a ver si esta vez tengo más éxito:

Las primeras zanahorias ya se están formando, he curioseado un poco y las he visto ya formadas, pero son blancas, supongo que hay que esperar todavía a que tomen color, y las acelgas comienzan a crecer de nuevo, menos mal, porque le prometí esta cosecha a mi madre:

Y por último, los ajos crecen a toda velocidad:

Un rinconcito del macetohuerto, con plantones de zanahoria y semilleros con dos puerros detrás, los únicos que sobrevivieron de la temporada pasada y que también parece que están creciendo por fin:




Ya germinaron las zanahorias plantadas el día 6 y así lucen hoy sus hermosos cotiledones. Y las sembradas el 19 de agosto están así:




A ver si esta vez hay más suerte 🙂