Tiempo de ver crecer, aunque ya ayer recolecté algunas aromáticas como, perejil, menta, eneldo y albahaca, para usar en la comida. Y otra que no se qué es, posiblemente ajedrea, pero no estoy segura. El maíz crece bien y rápido en dos de las tres macetas:

Alrededor hay plantados rabanitos, dos matitas de menta y detrás un puerro y dos pepinos, que espero se me den mejor este año, aunque los del verano pasado estaban buenos 😉

El tomate de agosto también crece, alrededor hay zanahorias, y en la misma maceta una mata de perejil y una de las albahacas de la temporada anterior, la cual podé y ya quiere echar flores de nuevo (se las voy quitando antes de que salgan para que se desarrollen mejor las hojas).
Y por primera vez consigo ¡al fin! ver unas hojitas de espinacas 😀

Es la cuarta siembra y la única que resistió el ataque de la ratita Terminator ;P
En estos días he transplantado también muchas cosas: caléndulas, lechugas, albahaca, cilantro, espinacas, pimientos, guindillas… y en una semana ha crecido casi todo bastante 😉

Aquí el último trasplante realizado ayer tarde:

En esta ocasión he usado por primera vez un cajón de fruta, recogido de la basura, forrado con las bolsas de plástico del sustrato, que por la parte interior son negras.

Estos días hace mucho calor, hasta 40ºC, pero el macetohuerto aguanta bastante bien, a pesar de que está a pleno sol y durante las horas centrales del día se pone mustio. Al atardecer se recupera y por la mañana temprano es cuando más bonito está.







Aún son pequeñitas las cebolletas (a la izquierda) para el transplante, pero ya se ve algo. Se nota que la primavera está comenzando y parece como si todas las plantas del macetohuerto estuviesen recobrando vida. ¡Se acabó el letargo! Y ya estoy impaciente por ver si este año conseguiré mejores resultados que la temporada pasada, al fin y al cabo comencé en mayo así que tampoco es tanto tiempo.





Pero los puerros ¡al fin se les ve crecer!
Antes de que los pájaros se terminen de comer las acelgas las recogeré y me las comeré yo, pero esto será dentro de unos días. 


Dieciocho días desde la siembra, yo creo que las lechugas están ya a punto para clarearlas y transplantarlas a su sitio definitivo, o casi definitivo, pues el definitivo será mi estómago y el de los amigos. Los puerros ni idea. Necesitaré algunos recipientes y más sustrato, eso seguro.
Hemos pasado el fin de semana en este pueblo de Granada, con mal tiempo, pero este idílico huerto nos alegró uno de los buenos paseos que pudimos dar por los alrededores de la cueva donde nos alojamos.
