
Llegó la hora de separar los plantones de lechuga y plantarlos en su lugar definitivo. Hay que tener cuidado de no dañar las raíces, me he ayudado de una cucharilla de café para separarlas y conservar algo de la tierra donde han enfraizado.

Son muchas más de las que esperaba así que he plantado seis en dos jardineras y el resto en envases de vacíos de yoghurts y cartones de leche, servirán como plantones de reserva.

Cuatro días después…

…parece que todo va bien y crecen muy rápido.