
La cosecha de hoy: tres hermosas acelgas (una de ellas parece doble), suficientes para cocinarlas, tienen un color y un aspecto estupendo, aun con los agujeros de lo que se han comido los pájaros. Increíble la alegría que tengo ¡quiero comérmelas ya jajaja!
Para que podis haceros una idea del tamaño, he colocado uno de los envases de yoghurt que mantenía uno de los plantones.

Otros plantones los tenía en cartones de leche cortados. Están muy bien estos recipientes, porque tienen más capacidad y además mantienen las raíces más frescas cuando hace demasiado calor.

He plantado los cuatro plantones que quedaban, dos de ellas en el macetón más grande, este macetón me lo encontré en la calle, en la basura, y a mí me viene fenomenal porque no tenía nada para las plantas que requieren más tierra.

Están un poco amarillos, pero espero que se pongan bien ahora que tienen más tierra y espacio para desarrollarse. He reinstalado el cutre-espantapájaros que usamos en las lechugas, pero no tengo de donde colgarlo mejor ¿funcionará?


Pero los puerros ¡al fin se les ve crecer!
Antes de que los pájaros se terminen de comer las acelgas las recogeré y me las comeré yo, pero esto será dentro de unos días.
Jornada estupenda con gente estupenda la que pasamos ayer. No es un huerto, es el humedal de los Carrizales de Elche, un espacio natural que 


¡Al fin! Así de bonitas y sanas están las primeras acelgas, seguramente podría haberlas dejado crecer más, pero estoy entusiasmada e impaciente por llevar a la mesa algo del macetohuerto. Además, he trasplantado tres plantones de los que guardé de repuesto.
